Un rayos X (radiografía) es un examen médico no invasivo que ayuda a los médicos a diagnosticar y tratar las condiciones médicas. La toma de imágenes con rayos X supone la exposición de una parte del cuerpo a una pequeña dosis de radiación ionizante para producir imágenes del interior del cuerpo. Los rayos X son la forma más antigua y de uso más frecuente para producir imágenes médicas.
Una radiografía de tórax es generalmente el primer examen de imágenes utilizado para ayudar a diagnosticar síntomas tales como:
- falta de aliento
- tos fuerte o persistente
- lesión o dolor en el pecho
- fiebre.
- neumonía
- insuficiencia cardíaca u otros problemas cardíacos
- enfisema
- cáncer de pulmón
- otras enfermedades clínicas.
